Eclesiastés 3:1
“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”
El pasaje reconoce que hay tiempos opuestos — de plantar y de cosechar, de llorar y de reír — y que forzar el tiempo equivocado en el momento equivocado casi siempre trae frustración.
No compliquemos esto: no todas las temporadas de tu vida son para lo mismo. Reconocer en cuál estás te ahorra la frustración de exigirle a esta lo que le corresponde a otra.
¿Estoy tratando de forzar una temporada de mi vida a ser algo que todavía no le toca ser?
Identificá en qué temporada de vida estás hoy (de siembra, de espera, de cosecha) y actuá conforme a esa temporada, no a otra.
Señor, ayúdame a reconocer el tiempo en el que estoy, sin forzar lo que todavía no le toca a esta temporada.
Lectura recomendada: Eclesiastés 3:2-8