Salmo 91:1-2
“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.”
El salmo distingue entre habitar y solo visitar. La protección descrita no es para quien busca a Dios ocasionalmente, sino para quien hace de Su presencia su lugar constante de residencia.
No compliquemos esto: la diferencia entre sentirte protegido o no muchas veces está en si estás habitando cerca de Dios, o solo pasando a verlo de vez en cuando.
¿Habito realmente al abrigo de Dios, o solo lo visito ocasionalmente cuando lo necesito?
Elegí hoy 'habitar' en la presencia de Dios de manera sostenida, no solo visitarla en un momento de oración rápida.
Señor, quiero habitar bajo tu sombra, no solo visitarte de vez en cuando. Sé mi castillo y mi esperanza hoy.
Lectura recomendada: Salmo 27:5