1 Corintios 10:13
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”
Pablo no promete la ausencia de tentación, promete un límite y una salida. La fidelidad de Dios no se ve en evitarte la prueba, sino en sostenerte dentro de ella con una vía de escape real.
No compliquemos esto: la tentación no te agarra desprevenido a Dios. Él ya puso la salida ahí, incluso antes de que la tentación llegara.
¿Estoy buscando la salida que Dios ya provee, o me quedo solo enfocado en la tentación misma?
Identificá una tentación recurrente y, en vez de solo resistirla mentalmente, buscá activamente la salida concreta que Dios ya puso a tu disposición.
Señor, gracias porque no permitís que sea tentado más de lo que puedo soportar. Ayúdame a ver y tomar la salida que ya proveíste.
Lectura recomendada: Santiago 1:13-14