Juan 15:5
“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”
Jesús no dice que producir fruto separado de Él sea difícil, dice que es imposible. La imagen de la vid deja claro que el fruto nace de la conexión, no del esfuerzo aislado del pámpano.
No compliquemos esto: el esfuerzo espiritual sin conexión real con Cristo es como un pámpano cortado tratando de dar fruto por su cuenta.
¿Estoy tratando de producir fruto espiritual por mi propio esfuerzo, separado de una conexión real con Cristo?
Antes de una tarea importante hoy, detenete a reconocer tu dependencia de Cristo en vez de confiar solo en tu capacidad.
Señor, quiero permanecer en Ti. Recuérdame que separado de Ti no puedo producir el fruto que realmente importa.
Lectura recomendada: Gálatas 5:22-23