Efesios 6:12
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
Pablo redirige el foco de la lucha: no es principalmente contra personas de carne y hueso, sino contra fuerzas espirituales que muchas veces usan el conflicto humano como escenario.
No compliquemos esto: pelear con la persona equivocada, cuando el verdadero enemigo es otro, solo desgasta relaciones sin resolver la raíz del conflicto.
¿Estoy peleando batallas contra personas, cuando en realidad el conflicto real es espiritual?
Identificá un conflicto actual con otra persona y llevalo hoy en oración como una batalla espiritual, no solo personal.
Señor, ayúdame a discernir cuándo mi lucha no es contra una persona, sino contra algo espiritual detrás de la situación.
Lectura recomendada: 2 Corintios 10:3-4