2 Corintios 5:18-19
“Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación... y puso en nosotros la palabra de la reconciliación.”
Pablo conecta dos cosas: la reconciliación que recibimos de Dios y el ministerio de llevar esa misma reconciliación a otros. No es solo un regalo que recibimos, es una tarea que se nos confía.
No compliquemos esto: haber sido reconciliado con Dios trae consigo el llamado a buscar también la reconciliación con las personas a tu alrededor.
¿Hay alguna relación rota en mi vida donde Dios me está llamando a ser un puente, no un muro más?
Dá un paso concreto hacia la reconciliación con alguien hoy, aunque sea pequeño: un mensaje, una llamada, una oración por esa persona.
Señor, gracias por reconciliarme contigo primero. Úsame hoy como instrumento de reconciliación en las relaciones que están rotas a mi alrededor.
Lectura recomendada: Mateo 5:23-24