Romanos 5:3-5
“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.”
Pablo traza una cadena: tribulación produce paciencia, paciencia produce carácter probado, y ese carácter produce esperanza. Nada de eso pasa saltándose el primer paso difícil.
No compliquemos esto: no hay atajo para el carácter maduro. Se construye, paso por paso, exactamente en los lugares donde preferirías no estar.
¿Qué está tratando de formar Dios en mi carácter a través de la dificultad que estoy viviendo hoy?
En vez de solo pedir que termine la dificultad actual, pedile a Dios que te muestre qué está construyendo en vos a través de ella.
Señor, no me gusta la tribulación, pero confío en que estás formando en mí paciencia, carácter y esperanza a través de ella.
Lectura recomendada: Santiago 1:2-4