Juan 3:16
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Es quizás el versículo más citado de toda la Biblia, y con razón: resume el evangelio entero en una sola frase — el amor de Dios, el regalo de su Hijo, y la vida que ofrece a quien cree.
No compliquemos esto: todo el mensaje de la fe cabe en esta frase. El amor de Dios no fue una idea, fue un Hijo entregado.
¿Estoy viviendo hoy consciente de que el amor de Dios ya se demostró de la manera más grande posible?
Compartí este versículo con alguien hoy, no como un dato religioso, sino como lo que significa realmente en tu propia vida.
Señor, gracias por amarme de tal manera que entregaste a tu Hijo. Que hoy viva consciente de ese amor, no dándolo por sentado.
Lectura recomendada: Romanos 5:8