Santiago 1:5
“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.”
La promesa no tiene condiciones complicadas: pedir, y se da. Dios no reserva la sabiduría para unos pocos espirituales avanzados; la ofrece a cualquiera que la pida con sinceridad.
No compliquemos esto: no necesitás tener ya la respuesta antes de orar. La oración es, precisamente, el lugar donde pedís la claridad que todavía no tenés.
¿Le pido a Dios sabiduría antes de decidir, o solo actúo primero y oro después si algo sale mal?
Antes de tomar una decisión pendiente hoy, detenete y pedile a Dios sabiduría específicamente para eso.
Señor, no tengo toda la claridad que necesito. Te pido sabiduría, confiando en que la das sin reproche.
Lectura recomendada: Proverbios 2:6