Hebreos 10:24-25
“Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
El texto no describe la congregación como una obligación religiosa, sino como un espacio de estímulo mutuo — nadie fue diseñado para sostener su fe completamente solo.
No compliquemos esto: la fe se sostiene mejor acompañada. Alejarte de la comunidad casi nunca fortalece tu caminar, casi siempre lo debilita en silencio.
¿Estoy caminando mi fe aislado, o tengo personas cerca que me exhortan y me estimulan a crecer?
Contactá hoy a alguien de tu comunidad de fe solo para preguntarle cómo está, sin motivo adicional.
Señor, no me dejes caminar esta fe solo. Ponéme personas cerca que me exhorten, y hazme también exhortación para otros.
Lectura recomendada: Eclesiastés 4:9-10