22 de August, 2026 · presencia-de-dios

Salmo 139:7-10

“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?... Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.”

El salmista no está hablando en abstracto: nombra el cielo, el Seol, el extremo del mar — los lugares más lejanos que podía imaginar. Y en cada uno, la respuesta es la misma: Dios ya está ahí.

No compliquemos esto: no existe un lugar tan lejano, ni un momento tan oscuro, donde la presencia de Dios no te haya alcanzado primero.

Pregunta de reflexión

¿Hay algún lugar o momento de mi vida donde siento que Dios no llega?

Acción de hoy

Nombrá el lugar o la situación donde más solo te sentís, y recordá en voz alta que Dios está también ahí.

Oración

Señor, no hay distancia ni oscuridad donde Tú no estés. Aunque no lo sienta siempre, hoy elijo creer que tu mano me sostiene.

Lectura recomendada: Salmo 23:4