21 de August, 2026 · juzgar

Mateo 7:1-3

“No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados... ¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?”

La imagen que usa Jesús es casi cómica de lo exagerada: alguien con un tronco entero en el ojo tratando de sacarle una astilla a otro. La exageración no es casual, es para que nos demos cuenta de lo absurdo que suena.

No compliquemos esto: antes de corregir el defecto ajeno, vale la pena revisar primero con qué honestidad estás viendo el propio.

Pregunta de reflexión

¿A quién estoy juzgando hoy con una vara que no aplicaría a mí mismo?

Acción de hoy

La próxima vez que te sorprendas juzgando a alguien hoy, detenete y preguntate honestamente si vos hacés algo parecido en otra área.

Oración

Señor, muéstrame la viga en mi propio ojo antes de que siga señalando la paja en el de otro. Dame un corazón más humilde para mirar a los demás.

Lectura recomendada: Romanos 2:1