Mateo 6:6
“Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”
Jesús no está en contra de la oración pública, está señalando dónde nace la relación real: en lo secreto, sin audiencia, sin necesidad de que alguien más lo note.
No compliquemos esto: la oración que más te transforma casi nunca es la que otros ven. Es la que hacés cuando nadie más está mirando.
¿Mi vida de oración depende de que otros la vean, o tengo también un lugar secreto solo entre Dios y yo?
Buscá hoy un momento y un lugar sin distracciones para orar, aunque sean cinco minutos, sin que nadie lo sepa.
Padre, enséñame a buscarte en lo secreto, no solo cuando hay otros mirando. Que mi relación contigo crezca ahí, en lo escondido.
Lectura recomendada: Marcos 1:35