Salmo 27:14
“Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.”
El salmo no promete que la espera sea corta ni cómoda. Repite el mandato dos veces — "aguarda a Jehová... espera a Jehová" — como si supiera que necesitamos escucharlo más de una vez para sostenerlo.
No compliquemos esto: esperar en Dios no es quedarte quieto sin hacer nada. Es seguir avanzando con el corazón puesto en Alguien que ya sabe cómo termina la historia.
¿Qué estoy tratando de resolver por mi cuenta porque se me hace difícil esperar en Dios?
Nombrá algo que estás esperando hace tiempo y entregaselo hoy a Dios en vez de forzar una solución.
Señor, dame fuerzas para esperar sin desesperar. Que mi corazón se aliente confiando en tu tiempo, no en el mío.
Lectura recomendada: Isaías 40:31