12 de August, 2026 · comunidad

Efesios 4:29

“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”

Pablo no solo pide evitar palabras groseras, pide algo más exigente: que cada palabra tenga un propósito de edificar. Es un estándar más alto que simplemente "no decir groserías".

No compliquemos esto: no alcanza con no insultar. La meta es que lo que decís deje a la otra persona, presente o ausente, un poco mejor de como la encontraste.

Pregunta de reflexión

¿La forma en que hablo de otros cuando no están presentes edifica o derriba?

Acción de hoy

Antes de comentar algo de una persona ausente hoy, preguntate si esa frase construiría algo si ella estuviera escuchando.

Oración

Señor, guarda mi boca también cuando hablo de otros que no están delante mío. Que mis palabras den gracia, no daño.

Lectura recomendada: Santiago 3:9-10