Santiago 1:2-4
“Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”
Santiago no dice que las pruebas sean agradables, dice que produzcan algo: paciencia con un propósito, no paciencia como resignación vacía. Hay una diferencia entre aguantar y madurar.
No compliquemos esto: apurar el final de una prueba muchas veces significa perderte lo que esa prueba vino a construir en vos.
¿Qué prueba actual estoy tratando de terminar rápido en vez de dejar que haga su trabajo en mí?
Identificá una situación difícil de esta semana y, en vez de buscar solo la salida, preguntate qué te está enseñando mientras dura.
Señor, no me gusta esperar ni sufrir, pero confío en que nada de esto es en vano. Forma en mí lo que solo la paciencia puede construir.
Lectura recomendada: Romanos 5:3-4